martes, 11 de marzo de 2014

La Sopa de Piedras


Hubo una vez, hace muchos años, un país que acababa de pasar una guerra muy dura. Como ya es sabido las guerras traen consigo rencores, envidias, muchos problemas, muchos muertos y mucha hambre. La gente no puede sembrar, ni segar, no hay harina ni pan.

Cuando este país acabó la guerra y estaba destrozado, llegó a un pueblecito un soldado agotado, harapiento y muerto de hambre.Era muy alto y delgado.

Hambriento llegó a una casa, llamó a la puerta y cuando vio a la dueña le dijo:

-Señora, ¿No tenéis un pedazo de pan para un soldado que viene muerto de hambre de la guerra?

Y la mujer le mira de arriba a bajo y responde:

-Pero, ¿Estás loco? ¿No sabes que no hay pan, que no tenemos nada? ¡Cómo te atreves!

Y a golpes y a patadas lo sacó fuera de la casa.

Pobre soldado. Prueba fortuna en una y otra casa, haciendo la misma petición y recibiendo a cambio peor respuesta y peor trato.

El soldado casi desfallecido, no se dio por vencido. Cruzó el pueblo de cabo a rabo y llegó al final, donde estaba el lavadero público. Halló unas cuantas muchachas y les dijo:

-¡Muchachas! ¿No habéis probado nunca la sopa de piedras que hago?

Las muchachas se mofaron de él diciendo:

-¿Una sopa de piedras? No hay duda de que estás loco.

Pero había unos niños que estaban espiando y se acercaron al soldado cuando éste se marchaba decepcionado.

-Soldado, ¿te podemos ayudar? Le dijeron.

-¡Claro que sí! Necesito una olla muy grande, un puñado de piedras, agua y leña para hacer el fuego.

Rápidamente los chiquillos fueron a buscar lo que el soldado había pedido. Encienden el fuego, ponen la olla, la llenan de agua, lavan muy bien las piedras y las echan  hasta que el agua comenzó a hervir.

-" ¿Podemos probar la sopa?" preguntan impacientes los chiquillos.

-¡Calma, calma!.

El soldado la probó y dijo:

-Mm... ¡Qué buena, pero le falta una pizquita de sal!

-En mi casa tengo sal -dijo un niño. Y salió  por ella. La trajo y el soldado la echó en la olla.

Al poco tiempo volvió a probar la sopa y dijo:

-Mm... ¡qué rica! Pero le falta un poco de tomate.

Y un niño que se llamaba Luis fue a su casa a buscar unos tomates, y los trajo enseguida.

En un periquete los niños fueron trayendo cosillas: patatas, lechuga, arroz y hasta un trozo de pollo.

La olla se llenó, el soldado removió una y otra vez la sopa hasta que de nuevo la probó y dijo:

-Mm... es la mejor sopa de piedras que he hecho en toda mi vida. ¡Venga, venga, id a avisar a toda la gente del pueblo que venga a comer! ¡Hay para todos! ¡Que traigan platos y cucharas!

Repartió la sopa. Hubo para todos los del pueblo que avergonzados reconocieron que, si bien era verdad que no tenían pan, juntos podían tener comida para todos.

Y desde aquel día, gracias al soldado hambriento aprendieron a compartir lo que tenían.

Jesús dijo:
"Mas bienaventurado es dar que recibir" (Hechos 20:35)

Así como el hijo del hombre no vino para ser servido, sino para servir y dar su vida en rescate por mucho" (Mateo 20:28).
"Amaos unos a otros con amor fraternal" Romanos 12:10

La Cinta Rosada!!

Un señor de alrededor de 50 años entró discretamente a un café y se sentó a una mesa desocupada.

Antes de hacer su pedido, no pudo dejar de notar un grupo de hombres más jóvenes sentados a una mesa cercana. Se estaban riendo.

Y le resultó obvio que se estaban riendo y burlando de él. No tardó demasiado en recordar que llevaba puesto un pequeño lazo rosado colocado sobre la solapa de su chaqueta y que este era el motivo de las risas. Al principio los ignoró, pero las risas comenzaban a irritarlo. Miró a uno de ellos, señaló su lazo y le preguntó: ¿Esto te causa gracia?

Con eso, los hombres se miraron entre sí, desconcertados.

Aun tratando de contener la risa, uno de ellos le contestó:

- No lo tomes a mal, sólo comentábamos lo lindo que te queda el moño rosado con ese saco azul!

Con un gesto amistoso, el señor invitó al bromista a sentarse a su mesa.

- Incómodo como estaba, el joven aceptó, sin saber bien para qué.

Con voz muy calmada, el señor le explicó:

- Llevo puesto este lazo rosado para alertar a todos sobre el cáncer de mamas.

- Lo llevo puesto en honor a mi madre.

- Señor, perdone usted. ¿Su madre murió de cáncer de mamas?

No, no está muerta. Felizmente está viva y muy bien de salud. Pero fueron sus senos los que me alimentaron cuando era un bebe. Y en sus senos fue donde descansó mi cabeza cuando estaba atemorizado o triste cuando era un niño pequeño. Estoy muy agradecido por los senos de mi madre por la salud de la que goza hoy.

- Hummm, contestó el joven, claro!!

- También llevó puesto este lazo rosado en honor a mi esposa, siguió el señor.

- ¿Ella también esta bien?, preguntó el muchacho.

- Oh, si. Ella está perfecta. Y con sus senos alimentó y nutrió a nuestra hermosa hija hace 23 años.

- Estoy muy agradecido por los senos de mi esposa y por su salud.

- Entiendo. Así que supongo que también lo llevas puesto en honor a tu hija.

- No, ya no puedo llevarlo puesto en honor a mi hija, para eso es tarde. Ella falleció de cáncer de mamas hace un mes. Ella creyó que era demasiado joven para tener cáncer de mamas. Así que, cuando casualmente se notó un bulto, lo ignoró. Ella pensó que como no le causaba dolor, no había nada de qué preocuparse.

Ahora abatido y avergonzado, el joven le dijo,

- Oh señor, cuánto lo siento...

- Por eso, en memoria de mi hija, también llevo puesto este pequeño lazo rosado, porque me permite otorgarle a otros una oportunidad que yo ya no tengo. Así que ahora, anda y conversa esto con tu esposa y tu hija, tu madre y tu hermana, así como también con tus amigos.

- Y toma... El señor metió su mano en el bolsillo y sacó otro pequeño lazo rosado y se lo entregó al hombre joven. El muchacho miró el lazo que le fue entregado y levantando su cabeza le pregunto al señor:

- ¿Me ayuda a ponérmelo ?.

lunes, 10 de marzo de 2014

La sabiduría del dolor


Todos de alguna forma u otra sufrimos en la vida, nos guste o no. Cuando aparece el dolor, cuando llega el sufrimiento por pequeño o grande que sea, es necesario aceptarlo con paz. Decimos que el mejor maestro es el dolor... Es que nos hace más sensibles y comprensivos ante el dolor ajeno, quien ha sufrido, siempre sabrá escuchar, comprender, disculpar. El dolor nos madura, humaniza, nos hace humildes, nos hace capaz de pedir ayuda y dar consuelo. Dicen que los ojos que han llorado ven mejor, y es cierto, las lágrimas limpian el alma y no le impiden la entrada a Dios en nuestro corazón. Al dolor debemos tomarlo como una parte de la vida y aprender que es una forma de irnos madurando, nos hace crecer espiritualmente si sabemos sacarle provecho. Cuando en nuestra vida todo es plenitud, salud, viajes, etc., no se elevan los ojos al cielo, todo al suelo, a lo terrenal. Pero cuando se sufre de soledad, enfermedad,tristeza, vacío del alma, aprendemos a elevar los ojos hacia Dios, nuestro padre. La alegría fabricada es mala, es como una copa de alcohol que embriaga y hace olvidar por un rato la realidad en que vivimos. Es necesario aceptar la realidad aunque sea dolorosa, esto siempre será mejor, el dolor nos enseña a amar, a perdonar, a ser humildes, el dolor es parte de la vida y es el mejor método para madurar. 

domingo, 9 de marzo de 2014

El mejor escondite

Cierto día, Dios estaba cansado de las personas. Ellas estaban siempre molestándolo, pidiéndole cosas. Entonces dijo: "Voy a esconderme por un tiempo". Reunió a sus consejeros y preguntó: "¿Dónde debo esconderme?" Algunos dijeron: "Escóndase en la cima de la montaña más alta de la tierra". Otros: "Escóndase en el fondo del mar, no van a hallarlo allí". Otros: "Escóndase en el otro lado de la Luna, ése es el mejor lugar. ¿Cómo lo hallarían allí?". Entonces Dios se volvió hacia el más inteligente de sus ángeles y le inquirió: "¿Dónde me aconsejas que me esconda?". El ángel inteligente, sonriendo, respondió:

"¡Escóndase en el corazón humano. Es el único lugar donde ellos no buscan nunca!"

Estrellas al mar


Había una vez un hombre que vivía en una pequeña casa al lado del mar. Todos los días, al amanecer, salía a pasear por la playa para disfrutar del contacto de sus pies en la arena, para disfrutar del paisaje, del horizonte…
Una de tantas mañanas salió a caminar y descubrió con tristeza que había miles de estrellas de mar varadas sobre la arena. Miró a lo lejos y comprendió la gravedad de la situación, pues sabía que las estrellas apenas viven unos minutos fuera del agua. Se quedó inmóvil, observando la situación con lágrimas en los ojos.
Comenzó a caminar por la arena, con cuidado de no pisarlas, pensando en la fugacidad de la vida, en la importancia de cada instante… cuando, de pronto, a lo lejos, distinguió una pequeña figura que se movía velozmente entre la arena y el agua.
Decidió acercarse para averiguar qué estaba ocurriendo, quién se movía de una forma tan extraña. Al aproximarse descubrió a un niño que no dejaba de correr de un lado a otro.
Se acercó a él y le preguntó qué estaba haciendo.
El niño se detuvo por un instante, cogió aire y le miró a los ojos.
-Estoy devolviendo las estrellas al mar para que no se mueran.
El escritor sonrió amargamente:
-Sí, ya lo veo, ¿pero no te das cuenta de que tu esfuerzo no tiene mucho sentido? Hay miles y miles de estrellas en la arena, por muy rápido que vayas jamás podrás salvarlas… tu esfuerzo no tiene sentido.
El niño se agachó, cogió una pequeña estrella que estaba a sus pies, la lanzó con fuerza al mar y, mientras se alejaba a por otra, gritó: “Para esta sí que ha tenido sentido”
El hombre observó cómo el niño continuaba moviéndose de un lado para otro, miró hacia el horizonte y sonrió.
Se agachó y comenzó a tirar estrellas al mar.....

sábado, 8 de marzo de 2014

CUANDO TE SIENTAS MAL:

No abandones la esperanza, ya que ella te da la fuerza para seguir adelante, cuando sientas que ya nada te importa.

- No dejes que nadie retenga tu felicidad en sus manos; sujétala en las tuyas para que siempre es
té cerca de ti.

- No esperes que lo que deseas venga a ti. Búscalo con toda tu alma, sabiendo que la vida te encontrará a la mitad del camino.

- No sientas que has perdido cuando tus planes y sueños no alcanzan a cumplir tus anhelos, ya que cada vez que aprendes algo nuevo sobre ti o sobre la vida, has avanzado.

- No hagas nada que disminuya tu propio respeto. El estar satisfecho con uno mismo es esencial para estar satisfecho con la vida.

- Nunca te olvides de reír ni dejes que el orgullo te impida llorar, ya que cuando reímos y lloramos es cuando vivimos a plenitud. Recuerda que la risa es vida y salud y llorar lava nuestra alma.

- Nunca dejes de creer en Dios. Mientras creas puedes lograrlo y tendrás un motivo para intentarlo.
 

Así es una mujer

Cuando Dios se dispuso a hacer a la mujer, ya había llegado al sexto día de trabajo.
Un ángel se le acercó y le dijo: - Dios, ¿Por qué dedicas tanto tiempo a esta criatura?
-¿Has visto mi Hoja de Especificaciones para ella?, le respondió, fíjate bien:
Debe ser completamente lavable. Debe tener más de 200 piezas movibles, todas cambiables y ser capaz de funcionar con una dieta basada en cualquier cosa. Tener un regazo que pueda acomodar cuatro niños al mismo tiempo.
Debe ser capaz de dar besos que puedan curar desde una rodilla raspada hasta un corazón roto.
Y tendrá que hacerlo todo, solamente con dos manos.
El ángel se maravilló de los requisitos.
-Solamente dos manos… ¡Imposible!
-Es demasiado trabajo para un día, espera hasta mañana para terminarla , dijo el ángel.
No, ni hablar, dijo el Señor. Estoy tan cerca de terminar esta creación, que por cierto, es mi favorita- que voy a terminarla hoy mismo.
Además, esta criatura se cura sola cuando está enferma y puede trabajar jornadas diarias de 18 horas.
El ángel se acercó más y tocó a la mujer.
La has hecho muy suave, Señor. Sí, es suave dijo Dios, pero la he hecho también fuerte. No tienes ni idea de lo que puede aguantar o lograr.
-¿Será capaz de pensar? preguntó el ángel.
Dios contestó: -No solamente será capaz de pensar sino también de razonar, argumentar y negociar.
El ángel entonces notó algo y extendiendo su mano tocó la mejilla de la mujer.
-Señor, parece que este modelo tiene una fuga, dijo… Ya me parecía a mí que estabas tratando de ponerle demasiadas cosas.
-Eso no es ninguna fuga, es una lágrima, contestó el Señor.
-Y ¿para qué sirven las lágrimas, preguntó el ángel?
-Las lágrimas son su manera de expresar su alegría, su pena, su desengaño, su amor, su soledad, su sufrimiento, y su orgullo.
Esto impresionó mucho al ángel.
-Eres un genio, Señor, pensaste en todo. La mujer es verdaderamente maravillosa.
-Lo es; la mujer tiene detalles y capacidades que maravillan a los hombres.
Aguantan dificultades, llevan grandes cargas, pero al mismo tiempo rebosan felicidad, amor y dicha.
Sonríen cuando quieren gritar. Cantan cuando quieren llorar. Lloran cuando están felices y ríen cuando están nerviosas.
Luchan por lo que creen. Se enfrentan a la injusticia.
No aceptan un “no” por respuesta cuando ellas creen que hay una solución mejor.
Se privan de cualquier cosa, para que su familia pueda tener aquello que necesita.
Acompañan a sus amigas al médico cuando ellas tienen miedo de ir solas.
Aman incondicionalmente.
Lloran cuando sus hijos triunfan y se alegran cuando sus amistades consiguen premios.
Son felices cuando otros también lo son.
Sufren con la pérdida de un ser querido y cuando todos piensan que ya no les quedan más fuerzas, es cuando más fuertes son.
Saben que un beso y un abrazo pueden ayudar a curar un corazón roto.
“Sin embargo, la mujer tiene un gran defecto: a menudo se le olvida lo mucho que vale”